miércoles, 18 de abril de 2018

domingo, 15 de abril de 2018

Madrugada del 15 de abril del '18

Una caminata por el Bajo, la gente saliendo en los restauranes, mujeres, hombres, jovenes, muchos jovenes... la noche electrica, fresca, llena de vida, acuchillándome los ojos y el lomo, la juventud refrescante, la sangre de los jovenes y los viejos, a la salida de los teatros, esperando a sus estrellas de medio pelo para sacarse foto, las pizzerias con muchachos y muchachas y familias haciendo cola para tomar una mesa en un salón, los irish pubs de la calle Paraguay y el resto del maldito microcentro con sus trolas en pantalones de vinilo y los ojos vitrólicos y la lengua desesperadamente vacia, los puterios a donde nunca iré a comprar lo que ya tengo y lo que no quiero. Amo Buenos Aires hasta hundirme espinas en las uñas, hasta llorar sangre de la biblia, y la porteñidad no tiene ni idea de como le doy de besos ni por que le canto cuando no me queda ya nada por cantarle. Que mis huesos reposen debajo de una laja de cemento y que nunca mas se me vea como yo te vi a vos, ciudad perra, hija de las ratas, dadora de todo lo que NO. Te escribo esto no porque lo necesite y me haga bien, sino porque estoy en deuda de sangre.

sábado, 7 de abril de 2018

CARLA Y YO SOMOS HERMOSOS, TU NO ERES HERMOSA, TU MARIDO SE INYECTA CACA Y CEREALES

Rubia escualida y estupefacta de anorexia y egoismo se da vuelta a ver a Carla, poner cara de horror, como si hubiera visto una vaca de dos cabezas. Yo empiezo a "toser" y le lleno de saliva el pelo. La rubia no se da vuelta. Carla me dice: "La viste? Viste que cara puso?". En ese lugar, una galeria a la altura de Guerrín, habia un tipo bastante feo, gordo y con unas cejas subnormalmente tupidas haciendo stand up. Antes de lo de la rubia vi a un tipo con media cara desaparecida, "in face", NO FACE, sin media nariz, dos metros de altura, como hecho de una estopa muy roja y muerta al lado de, ejem, otra subnormal con el pelo como una escoba bordó y un rictus letal y estupido, como si se hubiera pasado toda la vida buscando mil chotas tristes y las hubiera mamado todas para ver si de alguna de ellas sale algo mas que esperma. Su expresión decia que no habia encontrado mas que esperma en el esperma. Eso fue a la derecha. A la izquierda habia dos rubias pasables, con las cabezas llenas agua oxigenada y corredores de aire frio, pero pasables, con sendos tapados (fue noche de tapados) y caras de un alma llena de dúplexes en Avenida Libertador y con la pija de Victor Hugo Morales tatuandoles la vagina con el glande la frase "De que planeta viniste". Se merecían ellas y el uruguayo. Puro gel. Nos fuimos raudos de ahi con nuestra ropa de civil a por males mayores en la noche humeda de BA que, cuando se le prende la luz, solo puede mostrar un par de ratas flacas tetudas ya sus maridos impotentes pero con las billeteras regordetas. Lenny Bruce les apuntaria el lanzallamas y yo apretaría el gatillo, porque, y esto lo sabe Dios que es justo, la gente fea no merece vivir. Yo soy lindo. Carla es linda. Heather Matarazzo es linda. Seth Rogen es lindo. Leonardo di Caprio no es lindo. Keith Richards es lindo. La gente que come ravioles con manteca sin queso rallado es linda, la gente que va a ver stand up no sabe lo que es la musica y como hacer un pete maravilloso hasta que te explotan los huevos. Carla si sabe. Las rubias bobas por lo general son rubias y bobas que cuando sean viejas sus maridos colorados de whisky las van a mandar al patio de atrás con una palmeta y un nido de abejas en cada mano para que se diviertan. Debe ser muy feo ser tan feo. Yo lo digo porque Carla y yo somos muy lindos. No es joda. Lo digo muy serio, y lo digo muy lindo porque soy muy lindo. Somos lindos. Mis amigos estan rotos y son hermosos, porque la calidad se impone y sufre en un mundo que eleva a idiotas a la categoria de maestros y gurúes. Me gustan mas nosotros que ellos. Garchamos como morsas apestosas, gritando y aullando y acabamos dando puñetazos contra la pared y gruñendo como cerdos con la boca llena de flujos vaginales y semen y cuando terminamos con todo eso mordemos cejas, pomulos, cuellos hombros, rodillas, el ano, el interior del recto, y si me das tiempo también te cago a cachetazos y te tiro de la cama con una sonrisa demencial porque, hey, si yo te quiero y vos me querés. Y después traemos dos botellas de agua del congelador oliendo a meos y mierda y escuchamos la luna estelante elevarse rabiando contra nuestra suerte en el cielo rojo mientras se va el verano y los rubios se meten en esas salas a ver a un gordo eunuco deficiente mental pajearse la pilila adelante de cien ciegos y cien sordos y cien mudos. Discepolín era hermoso, murió joven ,pero antes de eso dejó unos versos memorables, dignos de Sade, Catulus, Byron, y Bocadillos. Si, tambien Bocadillos. O sea esta gente no tiene idea. Lo que si saben, y esto lo huelen en un microsegundo, es que uno, que es HERMOSO Y ELÉCTRICO Y SUPRAVITAL, ha hecho de sus ojos un ghetto donde no pueden entrar. Nada de uñitas limadas nena. mala leche, piba, tu Mastercar No Puede con Mi Skeleton Key. Solo puedes suponer lo que se siente adorar sin mesura mi tiña inguinal, y no te voy a convidar. Naides sufre como el pobre y nadie es tan insulso como el rico. Esto es hermoso. Escribir esto es hermoso. Soy hermoso. Carla es hermosa. Aqui la mecha, aqui la cerilla.

jueves, 5 de abril de 2018

5 de abril, 2018

Con ganas de hacer quilombo musical. ya me conozco. Cuando me pica adentro salgo con algun monstruo de doce minutos. Es que es tan lindo ser insoportable... Me siento especiado y mentado. Bajo presión, estúpido y dolido. Como un huevo en agua hirviendo. Como una marmota pensando en desarrollar alas. Pánfilo y secrético y excretante como un axolotl. Misterioso, etc etc etc. Hasta afirmaría que la luna tiene un ano. La luna caga? Se caga la luna en lo que digo? Tal vez solo sea una piedra gris con una perla de sol en la mano. La extraña necesidad de una taza de café, pero eso es por Carla, que toma a la mañana mientras se barre la vereda de las ojeras. Tierna, ella. La estaticidad y las guitarras. La fantasía rica, la humedad de los vientres. Monstruos mecánicos y sueños de pepsi- Cola 1984, pre- Michael Fox. El reinado de los gatos con ojos bicrómicos. Es ne4cesario hacer una sinfonía que represente estas manitos de mierda que tengo que se apoyan en la mesa con los deditos cerrados. 3000 temas no alcanzan. Con la sangre cruzada puedo ser cualquier cosa menos japonés, mezcla de indio con bestia germánica. Los bolsillos de saco que me preceden están aún pródigos de pañuelos aún mojados. Chupo de la bombilla con el sonido de flautas traversas en una clave menor, en los oidos llenos de sangre hirviente. Una foto no sirve. Donde pongo las manos ahi queda la basura, envoltorios de caramelos, celofanes de cigarrillos, polvo, marejaditas de grumos, yerba mojada, lapices y marcadores. Soy insoportable y me queman los huevos! Ah pero cuanto drama. Cortina de violines por favor. La tropilla que está aun levantando el suelo de Valentin Gomez hace cinco meses ya ha mateado y rien ahi abajo. Muy Kubrick/Monolito. La banda sonora la pongo yo. Primero es esto, luego aquello. Salto de rama en rama, mirando, buscando, oliendo(me)(te). Ya no soy joven y no hay kibbutz con un océano de jovenes virgenes vestales judías cachondorras a mi disposición. Será tal vez la música el gran pajote de la historia? Solo sé que es divertido, sin estos charquitos de milagrosa alegría ya me hubiera muerto hace rato. Me gusta. Es un lindo lugar donde revolcarse y hacer angelitos. Cada uno se pone infantiloide de la manera mas graciosa que puede o quiere. Aunque desconfíe de ese niño. Uno anda por ahi llenandose la boca de amor y despues cae el rayo maléfico a lo Mazinger Z, y Mazinger Z no tenía nada de inocente. La monada de el consorcio moral de los early 80's la tenia jurada con la cantidad de violencia en la tele. Y tenian razon. Pero la muchachada engominada no tenía problema. Mi abuela encantada. Mis padres encantados. Hechizados. Ahora que recuerdo, mi primera grabación fue para Sergio, ese pibe que vivia en una casa abandonada con su padre alcohólico enfrente de casa. Yo susurraba algunas cosas en el grabador, algo así como un "eearrghheerrgueee..." muy susurradito y ponia el grabador debajo de la cama y le ponia play. Sergio se recagaba de miedo porque pensaba que había espectros en mi casa. Y yo le decia: Sergio, es un casette. El me decía: Bueno. Entonces seguiamos viendo la tele en blanco y negro. A el le gustaba venir a casa a ver Mazinger Z. Entonces yo le ponia play de vuelta al grabador y Sergio emitía un chillido angustioso salteño, otra vez, su cara se crispaba, todo cobrizo como era. Sergio bien podría estar trabajando ahora en la puerta de mi casa, entre los obreros. Y yo soy la mierda caucásica blanda apalancado por la caridad de estado y mi cabeza rota. Creo que ahora estoy entendiendo mas que nunca de donde salen esas canciones tristes. Ahora entiendo de donde salen esas composiciones pseudo clásicas que me mando de vez en cuando. La mariconada. Ese corno francés que se extiende alargado en una sombra de equinoccio color ámbar, lungo, y embarazado de grasa, y de gracia, desde el poniente hasta el ocaso y que se posa en mi hombro y me acompaña de la noche a la mañana y de la mañana a la noche, a veces sin dormir. Es el cisne que cargo en el bolsillo derecho del pantalón, junto con las llaves tintineando adentro del jean y pinchándome el muslo. Es lo que aplasto contra la puerta, con la espalda, cuando entro a mi casa. Esas cosas estan detrás mio. No se van. Son mías, no me las toques. Ok. Stop that telegram sent to your past self. 2018. Afina la cuerda con su dedo de latón chino. Tensa. Ahi va. Mazinger Z contra el monstruo mecánico gigante.

lunes, 2 de abril de 2018

La fiesta del mundo exterior
La pesadumbre de el mundo interior
nos olemos y continuamos caminando
no podemos tocarnos.

miércoles, 28 de marzo de 2018

COMO YO

No vengan a mi funeral
no los necesito
estoy haciendo los tramites para cuando
ese algo pétreo
me separe de la faz de la tierra
y me mande a nuevos lugares donde tendré que
negociar algo mas que sangre y carne

no creo que vague por las estrellas
y cuando tenga otra vez en la cara
a esos que tanto temí cuando lanzaban sus manos contra mi cuerpo
tambien voy a tener miedo

no me traigas flores
ni cuerdas de guitarra o acaricies mi frente fria
como quien subsana lo que no se puede hacer nunca al final
con un fiel perro

hice mis cosas - algunas buenas - otras malas -
apenas tube boca
vi mi pelo caer en mi falda y mis dedos correr
en el diapasón de una guitarra o un piano
pude hacerlo porque creí que las cosas iniestas podrian subyugar
vuestras carnes reblandecidas por la alegría
y donde toqué
eso se apartó

mi padre y mi madre
mi hijo y mi mascota
la misericordia de las hojas amarillas por el azote cobrizo de las heladas
el niño de seda con la nariz aplastada contra la pared calafateada
mi estadía breve
mi descanso eterno esperando trenes

me pegaron en la cabeza hasta que no quedó nada que fuera mío
y ahora me llevo sus nombres, intrascendentes como un respirar de conejo
ligeros como la danza de un electrón en la mollera
me los llevo conmigo hacia mi capa de rescoldo
porque ustedes tambien estan muertos
hace rato largo.

jueves, 22 de marzo de 2018

Un tema nuevo, Mandarin Bossa


sábado, 3 de marzo de 2018

EL VIEJO VELARDI

Toda la media mañana conversando en un Burger con un viejo de 86 años de apellido Velardi. Piel y huesos. Camina 50 cuadras por dia haciendo changas para las oficinas de la zona del microcentro. Su padre o su abuelo hizo la campaña italiana en Libia en la primera guerra mundial, y su padre huyó de su pueblo en Italia meridional, en la costa enfrente de Yugoeslavia, vio algo de la guerra, de la cual hablaban en el dialecto de la zona. Velardi nació en 1933 y está sentado con una vieja chomba lila y unos pantalones azules y una gorra azul de una compania de seguros. Barba de cuatro dias. Me dice que no ve de un ojo, por las cataratas, Lo operaron de el ojo pero no sirvió de mucho. Tiene 10 dientes y cada dedo de las manos es largo, fino, blanco, y se mueven con agilidad. Me dice que nunca se enfermó de nada porque desde chico le enseñaron a comer sin sal. Hizo la conscripción en el Regimiento Motorizado Nro 3, en el año ciencuenta y tres, seis años despues de que empezara a trabajar, hizo la milicia ahi donde ahora se alza la carcel de Caseros, con el uniforme de influencia alemana de entonces de el ejercito. Nunca se metió en politica. Ni siquiera en la epoca de Ortiz, ni siquiera en la epoca de Perón, porque el viejo siempre le dij oque no anduviera en cosas raras si es que iba a andar solo. Me cuenta que viajo en los tranvías, pero que no eran muy practicos, que despues lo cambiaron por los trolebuses, esos con el pantógrafo, y después vinieron los colectivos "que ahora andan bastante bien". A medida que Velardi me cuenta su vida con sus ojos azules o descoloridos por la ceguera inminente, un moco verde y líquido va cayendo lentamente de su nariz prominente y flaca y huesuda. Le traigo un café cortado. No me lo niega, aunque tampoco me lo ha pedido. Buenas historias tiene el viejo. Tiene ochenta y seis años, es un poco menos viejo que lo mas viejo que se puede ser sin estar muerto. Me cuenta que de su camada solo le quedan tres amigos, diez años menor que él. Pero que no se junta mucho con ellos porque tienen algunos"vicios" y es mejor mantenerse apartado para mantenerse saludable. Uno chupa vino, el otro "es gay, y... viste como es... uno se mantiene lejos". Me rio, me rio porque todavia soy un poco joven y se me ha enseñado que soportar a un puto insportable es "de buena educacion". Me convece, Velardi, sin hacer proselitismo de nada, de que no lo es. El sol de la mañana entra por los ventanales enormes de el Burguer King de Florida y Corrientes. Todavia tengo en la garganta el tostado químico y el mal café de hace unos quince minutos. Cuando entré al local me pedí un desayuno y me fui con la bandeja al lado de la ventana, al lado mio pasó una mina muy elegante con una gran sonrisa enigmatica y afectada, tambien pasó Velardi arrastrando los pies, hurgando en el bolsillo de la chomba. la mina pareció verme la cara, se sentó atrás mio. Estuve haciçendome el interesante con mi taza de poliestireno expandido en una mano, pensando, odio el café, no se que mierda hago tomando café. Lo dejo en la mesa, me voy afuera, me fumo un cigarrillo y medio. La mina está sola y yo tengo la leche mental hirviendo, Velardi se sienta en una mesa al lado de un ventanal. Una mujer le da la mitad de su taza de café, yo vuelvo a mi asiento, me olvido de la señorita de la extraña sonrisa y me deprimo muy que mucho. Miro a la gente pasar afuera del local, con todo ese sol, todo ese sol oblícuo mañanero, y no le encuentro el sentido a nada. Todo es verlo todo desde detras de llos barrotes de la jaula de pájaro que dios me ha dado, gracias de nada. Velardi está enfrente mio y al costado. Le cuelga la piel de los brazos marrones.Tiene el aguante de los romanos. ha visto tantas cosas y me las cuenta. Facil, unos cuarenta y cinco minutos hablando. Me olvido de fumar, porque en en realidad, desearía que ese hombre con un moco asqueroso colgando de la nariz y adentro del bigote de la barba fuera mi padre, pero mi padre murió por mano propia a los sesenta y ocho años de una vida de mierda, donde nuestros dios de amor se cagó en él todo lo que pudo. Entonces yo lo miro a Velardi y Velardi no para, porque trabajó cincuenta y ocho años y cobra la mínima. Le traigo un café cortado espumoso, azucar, edulcorante. Velardi se abstiene de un sandwich porque "yo como mas tarde, no te preocupes, no hay necesidad". Y yo pienso: Mi padre se vería así si hubiera llegado a esta edad y yo estaría hablando con el, mi viejo sonreiría consu sonrisa un poco perdida, tal vez por el miedo de el tiemp oque lo dejó de lado pero no de al lado mío... pero mi viejo no se levantaba de la cama nunca, siempre pasado de pastillas, siempre despierto de noche y durmiendo de dia. Se me ocurre preguntarle a Velardi como hace para mantenerse tan bien, pero no puedo, no me sale, y lo que en realidad quiero que confiese es su secreto para no volverse loco, y no encuentro un hueco donde meter esa pregunta, trato, pero me pierdo en su habla, potente, tenaz, un siglo de aguante.. Es una en un millón la que tengo al lado mio y no le puedo preguntar y él, tal vez o no, me tiraría el bálsamo de la resignación y del aguante, y aún asi yo no lo entendería. Es muy loco todo. Irradia aguante, irradia malnutrición simplemente una dieta de esperar con lo mas mínimo. Exuda realidad y razón. "Viste vois como es, como pasa el tiempo...", me dice, y mira sin mirar a algun lugar de... Rio Negro o Valparaíso. Esa mirada pasó a travez de todo Burguer King y fue a parar a algun lugar muy de él. "Cambian las eras", digo yo haciendome el sabio, mas extinguido donde me paro que sabio al fin y al cabo. Yo que hoy me parto de locura y de paranoia, Velardi me la cura por un rato. Me despìdo de el, le doy un abrazo y un beso, su moco cae a la boca en un arco enorme y asqueroso y genial, el levanta una mano huesuda y se lo limpia, lo friega con los dedos y deja la mano a un costado. Y ahi queda recortado contra el sol de las once de la mañana como una estampa eterna. Sus secretos se los lleva con el. Y yo me llevo mis preguntas arriba del lomo, esperando reblandecido cumplir 44. Si es que llego. Me subo al subte, una mocosa de dieciocho con la cara como la porcelana cruza las piernas. Me agarro al barandal de hierro cromado de el asiento para no caerme, ahi sentado de culo como estoy. Llego a casa, suenan los Beatles en Spotify, "A day in the life". No shit. Gira la moneda de la vida sobre esta mesa mugrienta. Gira y gira. Cara o seca, vida o muerte, papi. Son las 12:30 pm. El café me está repiqueteando en la cabeza. Suena un clavicordio en los parlantes. Billy Preston. Velardi, los Beatles, Preston. Yo. Vos.

viernes, 2 de marzo de 2018

domingo, 25 de febrero de 2018

SOY COMPLETO EN ESTOS MOMENTOS: UN OASIS: MI SOBRINO BAUTISTA, 13 AÑOS, UN CORAZON ENORME







Que mas se puede agregar, ver nuestras caras, abrazarte,m charlar de videojuegos, de como te va en el colegio... un privilegio para las almas perdidas como yo, muchachín. Te adoro y te quiero un monton. Y ahora, a vivir y a estudiar! AVANTI!!!

jueves, 22 de febrero de 2018

SOLO Y TRISTE

Parece que los blogs estan pasadisimos de moda. Hay alguna forma nueva de terrorismo? Y alguna forma nueva de apoyo lumbar? Siento este avanzar de la gente que come telgopor y grita por razones que son ajenas a mi parecer dubitativo y caviloso. Un gran what -the-fuck. Me imagino a Charly Garcia superlevantadisimo hasta que no da mas de la nariz y entonces el big colapso nervioso y agarrate catalina. Y me recuerdo a mi hace unos 20 años, inocente de todo, virgen (literalmente :) ). Y me miro ahora y me siento, si, un poco mas viejo, pero lo peor de todo es que no puedo encontrar nadie con quien matear o colocarme con dos birras y transpirar esta "nueva vejez". Da mucho miedito, y en algun momento en que me llega la sangre a la azotea me imagino que si no fumara empernido me abririan las puertas hasta en el Vaticano. Que se yo, ando solitario. Mejor me callo.
Masi, yo te lo digo: estoy muy triste.

LOS CUARTOS DE LA VERGUENZA



LOS CUARTOS DE LA VERGUENZA


Prendí un cigarrillo. Lo hice en dos etapas. La primera, sacando el cigarro con una mano que nunca puedo discernir si es la izquierda o la derecha. De todas maneras el cigarrillo puede estar en la mano izquierda o la derecha. Uno no piensa esas cosas, solo se lo pone en los labios, en la boca, adentro de uno, bien adentro como quien quiere llegar al fondo del alma y rascarle la espalda con el tabaco para deje de gritar. El filtro se posa en tu boca, mitigás la respiración, la controlas, respiras por las comisuras, aunque puedes sentir la esencia ultrajante y maravillosa del tabaco barato y de el algodon del filtro entrandote por las fosas nasales y penetrando los agujeros del paladar y posandose en tu lengua y en las mucosidades interiores. Toda la cabeza entera puede parecer crisparse de tensión y hasta estoy seguro que el corazón se ralentiza y se calma, pero las piernas se tensan y todo lo que sea mundo parece detenerse porque ahi sube el encendedor de algun color maravilloso, rojo, o azul o verde, lleno de bencina que a veces tambien es de algun color chino ilegal, y con el pulgar girás el engranaje y la bencina se enciende en una trivial explosión y al aspirar parece que el demonio del sexo de todo el mundo te acribilla los ojos de la vida, como si la calada fuera una tersa e intacta sueca blonda de diecisite años con las piernas y en el medio de las piernas la rosada palidez del invierno de un garchar letánico y suave se enroscara en la nuca de tus años azules y te asfixiara con todo el cielo.


Esperé en la silla en el cuarto rojo. Solo un candelabro, sin velas, sin luz. En el techo una bombilla prendida, ni muy fuerte ni muy quedita. Pensé que tal vez estaba en una suerte de bureau, pero mas despojado. La silla me gustó. Cómoda. Mullida. Institucional. Me hizo sentir como un pope gordo y podrido en plata, o como si me fueran a traer un viaje en limousina.
Poco y nada habria de viajar yá.
De la puerta salió un hombre. Impersonal. No sabría describirlo. Tenia el pelo corto y los ojos no mostraban amabilidad, solo profesionalismo, y la piel circundante a las órbitas oculares me sugería que podria estar hecho de goma o haber nacido en algun lugar de una Rusia interior.
Me paré. Era un poco mas alto que yo. Tenia las manos largas y blancas y los dedos finos, como los de algun tipo de pianista muy delicado, pero esto no me gustó porque no parecía en absoluto pianista y porque yo tampoco lo había sido nunca.
Abrió la boca y supe que tenía que pasar por esa puerta. Solo hizo un suave movimiento con los labios que no parecia formar una resoluta circunferencia. Lo hice. Entré. Él no entró conmigo.
Adentro habia una oveja mascando parte del heno que había debajo de ella. De sus ojos salian las asas de dos sendas tijeras de costura, de las viejas, de hierro bruñido. No parecia sentir dolor. Solo estaba ahí, reblandecida por la masticación, aunque atenta a todo, aunque no parecía atenta en mí. Yo pateaba el agua y trataba de sacarme las lagañas de los ojos contra el ombú donde yacía el cuerpo de un hombre estaqueado contra la corteza bituminosa de la planta.
Tuve que quitarme el poco flequillo de la cara y tratar de ver quienes era esas personas que bajaban del cielo cantando en un idioma que no podía recordar haber escuchado.
En algun momento el hombre, el soviético, habia entrado a la habitación.
Estaba al lado mio.


– Tóquelo.
Lo toqué.
– Que siente?
El tipo emanaba cierta autoridad. Me siento como si no tuviera huevos, pensé, pero no le respondí eso porque él me preguntaba no por esto sino por aquello. O por lo menos eso es lo que sentí en el pecho.


– Se siente como si me hubieran cubierto la cabeza con todos los pozos del mundo.


El ruso metío la mano en los cuartos traseros de la oveja con las tijeras. Pude ver como su brazo entero entraba en la vulva mucosa del animal, y cuando lo sacó vi que tenia algo parecido a una pepita de oro. Creo que era una pepita de oro, puesto que nunca antes habia visto una. Resplandecía, pero no me pareció tener valor de ningun tipo o por lo menos no me incitó a pensar que podia ayudarme en nada. Solo me puso nervioso no poder articular una emoción particular y sentirme enojado por ello.
Entonces el ruso empezó a patear a la oveja y yo me puse a llorar. Y el torso enfermo de cián estaqueado en el arbol con tijeras de costura empezó a temblar y las hojas del ombú se sacudieron, terriblemente verdes y fuertes, y cuando subí la cabeza para ver como el cielo se abría, las figuras descendientes volcaron todo su canto sobre mi cabeza y entonces sentí la necesidad de escindirme de alguna manera, tal era el peso de su canto y tan pesado era el significado del tiempo. Como podian compartir conmigo semejante tesoro horrible? Si yo no era mas que un niño cubierto de la sangre y del canto de otros? No sé si lloré o si dejé de hacerlo. Las raíces gigantes y obscuras de el arbol estremecido se perdian en el agua y mis pies pequeños se perdian en las raices y todo estaba imbuido de un olor a hierba fresca y a lana limpia y al sobaco inextinguible de las eras.
Me sentí muy cansado y, sin poder sentarme, solo me quedé ahí, temblando y transpirando, y con frio.
El nazi clavado al arbol se hundía en su tronco. Un pobre imbécil succionado por una planta. Que tipo mas estúpido. «El que las hace las paga», atiné a pensar. Tragado por la herida centimetro a centimetro, chupado hacia adentro como una lenta gelatina y su ojo gris, acerado e implacable, mirandome sin un corazón hasta el triste final, ahi en el medio de su frente idiota y pálida.
Entonces el árbol se lo llevó y la oveja masticante dejó de respirar.
La vi muy callada. Parecía inánime, o al menos tanto muerta como viva, pero no habia caido al suelo. Nadie podia derribar a esa oveja, ni convertirla en cenizas con todos los bidones de gasoil del mundo, ni siquiera aunque tuviera todos los bidones del mundo en todos los años que pudiera vivir la Tierra.
Esto ya no era la Tierra.
Ese fue mi primer cuarto.


Me rasqué la sien y la muñeca. No estaba ni enojado ni triste ni alegre. Todavia tenia mis jeans y mis zapatillas y podia sentir patentemente las llaves de mi departamento en mi bolsillo derecho, el que no tenía agujeros en el fondo. Mi campera, tambien de denim. Mi cabeza, mis hombros, un ligero dolor de cabeza. Fui hacia la puerta del otro lado de la habitación, la abrí, de este lado solo la certeza de que estaba donde estaba, la certeza del sentimiento de el tránsito.
Volteé a ver por ultima vez al pueblo degenerado que entró en mis sueños cuando aún era muy, muy joven.
Entonces, se me instó a continuar.
En este segundo cuarto las cosas parecian estar mucho mas relajadas. Todavía tenía mi cigarro, y en el aire había un aroma a nueces, o a pochoclo caliente. El suelo era de un color pizarra y de tacto un tanto áspero. Las paredes era de un color celeste, muy grueso y de apariencia muy pesada, aburrida, insoportablemente aburrida, como el de las paredes repintadas en las viejas escuelas. Acaso no era esa vieja de mierda, ahi del otro lado, brillando como una Reina, sentada en un pupitre leyendo una larga e insufrible pila de cuadernos forrados en azul y rojo? Pues claro que era ella, como olvidarla. El rezago de toda la femeneidad sepultado en una tonelada de maquillaje. Como no reconocerla. Primero: no tenía tetas. Segundo: la cara era un modelo de la desgracia para armar y estaba vestida con una polera gris, el guardapolvo blanco y lo que parecia ser una engrapadora en la mano, con todos mis amiguitos de primer grado adentro de la engrapadora, que vomitaba compulsivamente niños llorando, cagados y meados, aterrados, gangrenosos de daño, en el otoño naranja de un Buenos Aires colegial tan bucólico como evanescente. Los pobres crios, quienes juré alguna vez que serían mi sangre por siempre, caian como balas arriba de los cuadernos de escritura y a cada tortazo de cabeza de niño, esporas inmateriales caian sobre un rio de lagrimas y de torpes e inocentes garabatos. En toda la mujer, porque toda la mujer era una cara y una máscara, parecia haber mil pozos. En cada pozo una letra. En cada letra un nombre. En cada nombre un error imperdonable. Cada error imperdonable era una cara imposible de olvidar, una cara y todas las caras, yo las aferraba como si me fuera la vida en ello, y de hecho se me iba, siempre se me habia ido la vida en ello y entonces aqui estaba. Vi las poleras simples, los diseños Shetland de los pulloveres, de los torpes y andrajosos zapatos de cuero que te reventaban los piés y los shorts y los pelos y los bostezos matinales imposibles de no intuirlos como remembranzas de una tragedia primal extremadamente temprana.
Eran mis amigos. Eran aquellos que habian caido bajo el brazo de la ley de esa hija de puta con la cara llena de maquillaje verde en los parpados, azul, la sombra, el rubor en las mejillas huesudas, toda esa mierda en esa cara de mierda, la Gran Ayudanta de la Miseria, engrapada a su vida inútil y seca y ahi el ruso me ordenó que le chupe la concha y ahí fui a chuparsela. Onda, a ver que se le podía dar a la pobre destituída de todo. Desgarré la bombacha, un trapo de piso con un hedor a meo insportable, y cuando atravesé la muy estúpida y muy canosa fronda cubriendo el coño de la muy zorra me di cuenta de que ahí había un desierto y en ese desierto bailaban todos los dentistas del mundo. La -ralá – lará, en sus batitas verdes en su bailecito de putas de nonoxinol. Pude sentir patentemente el olor a carne humana rostizada, a marfil pulverizado, a pequeños piés en un pequeño mundo, y el reloj marcó las siete de la mañana y mi mundo fué de agua, de sueños, de bostezar atontado por la pesadumbre, de malestares estomacales y de vomitar por el café con leche mal recalentado preparado para poner adentro de la tripa de un hombrecillo mal preparado. Todo eso estaba adentro de esa vieja puta que no tenia perdón de Dios.
No había con qué. Mi brazo bregaba con el rastrillo de sacar las tripas de las paredes de ese útero que no valía dos mangos y algo ahí afuera me gritaba que me apure, que ya venían, que no habia tiempo, que ya eran las siete, que los pasos de mi papá al lado mio tratando de no caerse por el viento invernal de la calle Báez, él en su saco de oficina color azul a rayas blancas, y yo recordé que era muy divertido no tener un concepto fijo o establecido sobre la muerte, pero esos pasos ganados y esos pasos perdidos se habian perdido en el coño de esa vieja puta que a cada martillazo engrapaba la cara de un infante más, un rostro de pelusita virgen sollozando trágica y desconsoladamente en mi cara y en la verguenza de mi corazón.
En algun momento me sentí aburrido y hastiado y salí afuera. No me correspondía tener dentro mió el peso de las vivencias ajenas. Demasiado dolor. Demasiado dolor estúpido y sin sentido. Me desembaracé de eso como pude. Una nueva cosa mía.
Tan poco sentido como estar ahí parado chorreando mucosas con un rastrillo en la mano, chorreando baba ajena.
Vieja de mierda y sus ojos pétreos y triunfales. Era una rockstar al pie de su miserable guillotina. Con una pata arriba del descanso de brazos de la silla, la cara toda escurrida de maquillaje, el pelo lleno de spray hecho un desastre como si fueran rayos tratando de escaparse de su cabeza y chupando con unos labios de rimmel asquerosos un Jockey Suave.
No habia chupado mil pijas solo por un detalle, y me refiero a ella: encontrar al tipo mas cruel que puedas encontrar para meterlo adentro de tu corazón muerto no es muy dificil. Se habian reconocido el uno a la otra y habían hecho un click universal y perfecto. Eso se huele instantaneamente. Uno huele al otro. Uno sabe. Y ellos se habian encontrado.
El Coronel se paraba al lado de la maestra horrible, sin cabeza, el uniforme verde, tan soso, tan volátil para contra todo, tan hermoso e implacable y atractivo y rígido. Y en donde hubiera habido alguna vez una cabeza, del agujero luminoso ahi en el cuello se escuchaba el canto de un pájaro. Por el sonido pude ver que habia mucho lugar ahi adentro en el agujero del cuello. Reverberaba. Alguien había hecho mucho espacio ahi dentro, con mucho esfuerzo, derramando mucha, mucha, mucha sangre.
Que me diera cuenta no le gustó a la maestrita. Puso ojos de serpiente y me espetó:


– No te los lleves, somos nuestros, y ustedes son míos.
– «Ni en pedo», le contesté, «antes muerto».
– En eso estamos -, me dijo ella.


Y tenía razón. Hace mas de cuarenta años que tenia razon.
Entonces desatornillé mi cabeza de mi cuerpo y ví dentro de mi propio agujero, y adentro tambien había el cantar de un maravilloso pájaro triste, pero no quise atraparlo para no levantar, literalmente, la perdiz.
La maestrita y el coronel se levantaron del pupitre y de la silla y se fueron por la primer puerta, dejando detrás suyo la estela pestilente de mas de cincuenta mil crucificaditos.


«Buena suerte en ese arbol y lo que haya ahi dentro», pensé yo.
Dios los cría y ellos se juntan.
Tal vez pudieran hacer algo por las ovejas. Lo dudaba, pero ese pobre animal estaba muy en sincronía estética con estos dos fachos.
Una vez que se hubieron ido no escuché gran sonido. Todo estaba muy calmo. La engrapadora seguía ahí pero los niños habían dejado de caer de su ranura metálica. Me acerqué al pupitre. Casi sentí compasión por la pobre estúpida y su pobre y estúpido trabajo. Era una gran y gorda pila de ensayos de todo lo que devenía. Nadie había cometido un error excepto con esa puta en particular con su trabajo en particular, el cual consistía en marcar errores donde no los habia. Maquinal y demente, pero todo olía a las rosas de el consenso positivo general por la habitación, y eso que con todo el buceo intravaginal la cosa habia quedado como un descomunal cagadero del armaggedón.
El ruso estaba atrás mío. Lo miré. Me miró. Tenia, él, los brazos detras de la espalda, y esta carita de: haga lo que tiene que hacer. Me pregunté que era lo que tenia que hacer, y entonces vi la pala y la escoba y el balde.
«Limpie”.
Fue un poco dificil tratar de secar el suelo. Muchas lágrimas. Muchos mocos. Muchas bocas abiertas.
Cuando terminé puse la escoba adentro del balde y puse todo eso junto a a la pala en un rincón.
La escoba estaba fechada y las lágrimas tambien.
Me puse el saco de todos los calendarios de la vida y sentí una gran incomodidad. Chaqueta y campera no le queda bien a nadie. Me estaba mojando mucho con tanta tripa dando vueltas y con tantas vueltas en la tripa.
Abrí la siguiente puerta, ya que no sabía que otra cosa hacer.
Ya cuando la toqué se me hizo trizas el corazon: algun IMBÉCIL había prendido esa invención horripilante de la década de los sesentas llamada «aparato de hilo musical», o Muzak. Una caja musical de donde no salía música hecha para los que no saben bailar ni por dentro ni por fuera.
Y eso venia de este siguiente cuarto. Era un cuarto muy gris. Lo reconocía. En el cuarto estaban aquella secretaria la de las buenas tetas y la sonrisa nerviosa. Yo tambien estaba nervioso. Inútil preguntar por que estaba en el medio de la estancia mi primer guitarra electrica inflandose y desinflándose de la misma manera que un viejo enfermo yace moribundo en la cama de un hospital.
Alejandra se limaba las uñas negras y miraba unos zapatitos ortopédicos nuevos arriba del escritorio. Yo, como un tonto, ahi parado, barbado y apestando y cansado y poniendome verde de verguenza le bichaba la curvatura del busto en la blusa y mi guitarra aspirando e inspirando como una tonta, la pobrecita, ahi tirada toda harapienta y apartada de todo. Era para llorar. Era para no llorar. Era para darse cuenta de que a veces darte un tiro en el empeine del pié es una buena idea. Hacer o no hacer o hacer sin saber que hacer o no saber nada y que te sepan desde el vamos. Si al fin y al cabo la culpa era mia. No sabía a quien carajos tenia que ayudar primero, o a la simpatica teta o a la simpática teta eléctrica, pero no me dejaron averiguar que es lo que tenia o lo que no tenia que hacer.
Unas manos bestiales y rojas salieron de la nada y me asieron y me tiraron al suelo, entonces pude ver mejor los zapatos de Alejandra, hechos de una brea hermosa y enraizádos a los mismos calendarios escolares que los mios, y a los mismos horarios que los mios, los de la escuela, y en cada grapa que se abichaba en sus suelas habia tambien mil niños que lloraban y pedian zapatos ortopédicos, porque los piés le dolian mucho, mucho, pero en ella había algo hecho bien, muy bien, se habia pactado una tregua en su interior, una tregua que yo no habia podido sobornar o robarle a la vida, nunca. Y solo atiné a pensar que tal vez no había sido muy amable, por ende, y como no? Subí una mano desde el suelo frio del cuarto y logré ponerla en una pierna, y era una pierna de puta madre para mis dieciséis frescos y calientes, y despues puse la mano en la falda, y yo me quería matar, y despues en una teta, llena y blanca y esa blusa era el puto cielo, y la pobre Alejandra, que no le habia matado el alma a nadie me dió un puñetazo en la cara, de bronca porque sabía que se cogía a un niño, descendió la mierda como un rayo con el puño hasta mi pómulo y fue tan lindo, tan hermoso, tan mágico que casi me oriné encima de felicidad. Pensé que, por las buenas o por las malas, lograría algo. Entonces volví a subir la mano y la agarré del pelo a la muy furcia y la traje firmemente conmigo hasta el suelo. Pegó un grito, pero con la otra mano le tapé la hermosa boca rosada que tenía, y le dije: «Escuchá».
Y ahí estabamos los dos en el suelo lleno de mierda, ese suelo de frio cemento, y lo escuchamos los dos: ahí enfrente mi padre, con la cabeza gacha afinaba una guitarra criolla, envuelto en las luces de la mañana, bañado en luces adamascadas. Con cada girar de clavija alcanzaba una nota mas y mas maravillosa, y la cuerda se tensaba y el momentum de su sibilancia se hacia mas y mas intenso y entonces con un girar de sus dedos sarmentosos la nota alcanzó la nota adecuada, una nota perfecta, la gran meseta, una nota de semejante belleza sutil que todo pareció detenerse, y yo deseé estar muerto para comenzar a vivir. Entonces mi padre levantó la cabeza y en vez de ojos y boca solo había en el medio de su pobre cabeza drogada, el agujero de una úlcera, o tal vez fuera solo un culo humano. O un ano contranatura. Era ciertamente un agujero, un agujero humano, practicado por un humano en un ser humano, con los bordes acuosos y doblados en sí mismos, como una laxa sanguijuela cercenada. Se agrandaba y se contraía, com si respirara por ese ano, profundamente, imprecando o sugiriendo letánicamente, con la paciencia infinita de un fátum irreprochable.
Inspiración, aspiración. Inspiración, aspiración. Era el unico sonido.
Era el método de arrastre de su propio cuerpo y su propia historia, que ahora era la mía.
De esa manera había sobrevivido para no vivir nunca. De esa manera yo había aprendido mil ternuras. Dentro de el culo y de su cara yo había vivido por mas de cien años y ahí había aprendido a cantar, a silbar, a afeitarme la cara, a acariciar una mujer, o a esconderme en el baño por horas para masturbarme, a hacer café, a cortar un churrasco vuelta y vuelta para probar la cocción, y a hervir papas y a peinarme el pelo y a escuchar la radio a la medianoche fumando mientras todos dormían, en la oscuridad.
Quise decirle esto a Alejandra pero cuando le ví la cara parecía deshacerse de pena por la visión de mi padre. Su ojo negro en el ojo azul de él, y los dos en mis ojos. Rapidamente me dije que no era culpa de nadie, en realidad, el fin de la música sublime que había escuchado antes saliendo de la guitarra de mi padre, pero que bueno, la mujer siempre anda metiendo las narices donde no debe. No por nada los pantalones de las mujeres tienen pocos o ningún bolsillo.
Sin más, le dí un puñetazo en el rostro y cuando volví a ver mi mano, la cara de la mujer estaba en mis dedos, en mi sexo, en mi alma, en mi identidad toda, en la forma de un poco de sangre y mucho de verguenza. El Gran Feeling siempre tan cercano.
Alejandra lloraba, aferrada a sus zapatitos ortopédicos y con su hija tirandole del brazo para que ese, ESE, un hombre horrible dejara de atizarla con los nudillos.
Casi me sentí orgulloso de la pequeña niña. Parecía muy frágil. Como si estuviera hecha de un papel arroz muy blanco y muy fino cuyos rasgos hubieran sido trazados con lapices de colores muy delicados. Sentí ganas de regalarle algunos acordes con mi vieja primer guitarra eléctrica, pero me di cuenta de que había muerto. Yacía ahi enterrada por una montaña de Muzak de mierda que venia de ese aparato cuadrado horrible y metálico y gris.
Alguien había puesto una lápida detrás del clavijero y ví que, grabada en la lápida, se podía ver cada pelo blanco triste que había aparecido en el pecho de todos los guitarritas del mundo.
Me levanté del suelo, frotádome los nudillos con la otra mano. La pobre Alejandra, la secretaria del gran busto con la curvatura perfecta en el ángulo perfecto, yacía seca y hermosa junto a su hija, tambien seca y hermosa, sobre el suelo de césped, trocadas en helechos muy antíguos y muy amarillos, cuyas raíces eran comidas por pequeños insectos a quien nadie humano había dado un nombre.


– Perdón -, dije. Pero no me contestaron porque no podían perdonarme, asi que yo tampoco me contesté.
Rodeé a ellas y a mi vieja guitarra eléctrica fenecida y a su lápida inamovible.
Esta vez el ruso no apareció. No lo necesité.
Ya le estaba agarrando la mano a la cosa.
Llegué al otro lado de la habitación. Casi corrí a la siguiente puerta.


Entré y cerré la puerta tras de mí.
Detrás de la puerta y a un costado estaba el pequeño Federico, con su calva y sus ojos profundos. La leucemia no le había destruido nunca el alma. Federico sabía. A sus piés había hormigas gordas mordisqueandole los deditos. Tenia puesto un primoroso pullover y unos pantalones cortos azules. Lo volví a ver a la cara. No estaba ni feliz ni infeliz. Hasta donde supe, estaba muerto hace unos treinta y cinco años. Creo que murió en mil novencientos setenta y ocho o setenta y nueve. Yo lo ví en el cajón. De lejos. Unos seis metros. Mi abuela vió que yo estaba asustado y me dijo: «No le tengas miedo a los muertos, tenele miedo a los vivos». Mi abuela tambien sabía mucho de todo. De todas maneras, era un hecho que ahí había estado él: calvo, blanco, en la capilla del responso, muy callado, muy muerto.
Yo le había dicho que era mi mejor amigo, y él me había creido.
No era verdad, o sí, había sentido la solemnidad saliendo de su rostro como cien mil rayos de amor, pero entonces a mi me atraían mil cosas más y era muy pequeño y muy maravillado con todo, pero en las declaraciones mas solemnes de la niñez, que a veces no son las de mayor gravámen, se cimentan las intentonas de vida de la adultez.
Y ahi estaba el flaco, mirándome directo a los ojos, sin nada que ocultar, y yo en los cuartos de la verguenza.
Lo mas extraño es que se veía exactamente igual pero no era mas bajito que yo: se erguía a mi misma estatura de un metro setenta, y nos veíamos directo a los ojos, sin ningun tipo de filtro. Era como estar en los buenos viejos tiempos de vuelta, solo que yo tenía su corazón latiendo en mi mano y él tenía MI corazon latiendo en la suya, y los sopesábamos en silencio, sin decirnos te quiero, o te extraño, o te necesito, o te odio, o…
Era simplemente un estar ahi, sin mayores detalles o recriminaciones. De la misma manera que se para un tótem indio en un claro de un bosque para dar un viejo nuevo mensaje cuando sea el momento propicio, el momento de redescubrimiento.
Quien sabe, tal vez en realidad hubiera sido mi mejor amigo. Nunca me había dado problemas. Nunca pude saber cuanto tiempo teníamos todos, él, yo. No se habia acostado conmigo solo para usarme como un pasatiempo, ni me había amonestado por tirarme un pedo en clases o había tratado de inclinarme a una vida de destierro en la tristeza como había sugerido mi pobre padre.
Era solo un niño de seis años enfermo de cáncer con quien charlábamos con los pibes del edificio sentados en las escaleras.
Había ido a un viaje con los padres en Sudamérica, enfermándose entonces o tal vez llendo a por un tratamiento. Le habian dicho que lo había picado una gran hormiga negra y que se iba a poner bien.
Un dia no lo vimos más hasta el dia del funeral. Metido en ese ataúd en el cementerio de Chacarita.
Y ahora estaba ahí con sus ojos profundos y oscuros. Misma camisa, mismos pantalones cortos, misma gran cabeza con la pelusilla del afeite. Igual que en esa ultima foto.
No nos dijimos mas que eso, solo un «check in» breve y muy fuerte. «Ok, las cosas estan así, vos estás acá, yo estoy así aqui, y en estas andamos”.
Me devolvió mi corazón. Creo que lo ví sonreir con la comisura de los labios. Si hay una persona en el mundo que yo no pueda recordar sonriendo, ese era Federico.
Se llamaba Federico?
Entonces levantó la mano derecha y me saludó levemente con la palma de la mano.
Yo asentí con la cabeza y con los labios apretados.
Me sentí un completo estafador. No pude hacer lo mismo con la mano. Tuve que guardarme. Tuve que protejerme. Yo ya no hacía esas cosas.
Yo ahora era «un hombre grande».
Entonces él salió del cuarto, por la puerta, hacia las otras puertas, con una leve sonrisa en los labios grises. Cualquiera de esos engendros que precedieron a este cuarto estarian en problemas con un muchacho tan fuerte y tan atento. Iban a tener que pelearle duro, e iban a perder por knock out en el segundo round, y Federico iba a alzarce hacia la luz de todas las luces bebiendo un vaso de gaseosa en los cumpleaños que tuvimos todos cuando eramos de hecho, ángeles.
Pero me dije que no iba a tener problemas. Una cuestión de recursos y volvernos a ver en otro momento. Eso seguro. Estaba estampado en nuestros cueros, unidos en armonía.
Me sentí mas liviano. Estoy aquí sentado escuchando una música para cuando ya no tenga que ser tan viejo. En lo mas profundo de mi alma, supongo que solo fue un recordatorio de todo lo que tengo que decir la proxima vez que alguien se de vuelta en la calle y me grite:
«Hey, usted!»

Nací. De alguna manera: nací.


Nací. De alguna manera: nací. Entonces el sentimiento perfecto fue cortado al medio por el sulfuro del poema.
Fue un dia terrible, 
ese primer dia en la luz del mundo.



lunes, 19 de febrero de 2018

ESCRITO Y HECHO EN 4 HORAS, ESTA NOCHE, Y... APARECE EN LOS RECOMENDADOS DE BANDCAMP




ESCRITO Y HECHO EN 4 HORAS, ESTA NOCHE, Y... APARECE EN LOS RECOMENDADOS DE BANDCAMP
FUCKING BIZARRO TODO.
ME VOY A LA PANADERIA A POR UN SANGUCHE DE ATÚN.



domingo, 18 de febrero de 2018

hoy

Cuando tenia 17 años y medio gasté 24 pesos el el casette doble este. Use your Illusion, de los Guns and Roses. Paraiso. Descubrir el rock and roll mas duro, bien hecho, grandes guitarras, actitud de sabandija... mis cachetes sonrosados, mi gorra dada vuelta, mi alegria de entonces, mi instrospección de ahora, mis caras de culo, a veces mis lagrimas.... No le deseo a nadie uan enfermedad mental. Uno puede usar un baston si te duele una gamba o la cadera, pero las muletas psiquiatricas son las mas tristes porque se llevan adentro y hoy en dia nadie, o casi NADIE cree que los ojos sean el espejo del alma. Algunas vez, estando saludable, leí a Bukowski decir que no habia cura para el dolor psíquico. Ahora lo compruebo. Tambien está el hecho de que uno vive en el centro de toda la peste capitalina, oh, Balvanera... descubrí tus auroras y ahora lamo tus aterradoras noches. Todo el mundo parece tener alma de chancleta y yo sin un puto amigo donde pasar la noche para taparme la cara con una mugrienta frazada. No porque haga calor sino para no dejar entrar a eso que me parte el alma. Y lo mas terrible es que antes yo no era así. La mayoria de la gente que conozco con algun tipo de enfermedad psiquiatrica (buenos gomias, un tanto recatados de corazon, pero buena gente), me dice, para mi pavor, de que no se acuerdan de como eran antes de enfermarse. Y yo miro las dos o tres pastillas en la palma de la mano y es el canto mas triste, tan triste...... no es la muerte, pero es el preámbulo constante de ese abrazo roto que se hizo carne en todos, a mis ojos, hace unos quince años. Y es una puta desgracia y una pena, una pena que me llora el espiritu y me noquea al suelo. Y tan facil como parezca, no me puedo ir. Tengo el depto mio en venta en mas de ciento cincuenta mil dolares, 86 metros cuadrados, tres amibientes y medio a cinco minutos del centro de todo el puto pais, y no, y no... La mitad es de mi hermana, que vive en vicente lopez en una casa de lujo de tres plantas. Sueño con mudarme, no se, a Rausch, a Patricios, Buenos Aires... a Azul, a algun pueblito, bien a sabiendas de que lo que cargo de esta plaga adentro mio se viene tambien conmigo. Pero seria un comienzo de algo, de una caricia largamente perdida, el comienzo de una reparacion de mi paz, y cuando pienso en eso rompo a llorar, lleno de vergûenza y dolor indescriptibles. No voy a andar tanto como para ponerme a sacar fotos de mi cara cuando estoy así tan entristecido, pero te digo que los loqueros tienen muchas puertas cerradas y de puertas cerradas se tratan los loqueros, y las puertas abiertas, las del cariño y la contnecion, estan vigiladas por personal carcelario y brutal. Por ende, uno no puede estar ni aqui ni allá, pero, obvio, aqui es mejor QUE AHÍ. Si bien noi puedo decir que naide tiene una oblligacion para conmigo, si alguien necesita un riñon de repuesto, el unico que sale corriendo a sacarselo para que te lo pongas adentro de tu cuerpo soy yo. Si de carne sirvo, pero adentro soy todas navidades tristes Solo queria decir eso. Que sé que estas ahí y que yo estoy acá. Queria decirte que tengo presentimientos de una libertad tan gozosa que mi alma y mi lengua y mi cerebro se derriten como el paladar a un helado de limon. Que lo tengo cerca del corazón, que vuela, y que tengo un corazón, y que grita y se da la cabeza contra los barrotes, pidiendo libertad, una poca, una miga, solo un trago,un mendrugo y eso bastará para que todo corra y fluya y que la tierra tiemble y se calle y se arrulle y, en la tibieza de la noche, vuelvan a cantar los grillos en Balvanera.

jueves, 15 de febrero de 2018

TEKOPORÁ 2015 EN EL BELLAS ARTES


























TEKOPORÁ - ARTE ABORIGEN DEL NORTE ARGENTINO Y PARAGUAY, VIVA PARAGUAY!!!

Con el Estani, en el 2015,  fuimos al bellas artes y vimos esta exposicion fascinante. gracias a garcia que tenia celu, yo no tenia, pero le rompi los huevos para deejarme sacar muchas fotos de las mascaras que hacian los indigenas para hacer sus ceremonias de catarsis, en las que tallaban a el hombre blanco con sus caripelas y sus modismos ridiculizados y sobredimensionados mientras un miembro de la tribu se ponia en medio con una mascara y dios sabe lo que le hacia el resto de la tribu.
Su arte me parece fascinante. la talla, las máscaras, todo... me voló la cabeza. Me hizo pensar que quiero hacer esto. Quiero aprender a esculpir, aunque soy muy duro de manos.
Ese dia le agradecí al Estani y hoy, 3 años despues de ese otoño, nos vinimos a casa con el Estanislao Garcia y bajamos las fotos. Ojala se repitan los buenos einolvidables momentos, amigo mio. Nos vemos el finde que viene.

Epígrafer de la web con motivo de la celevbracion de la muestra en el Museo de Bellas Artes:

"En Recoleta se desarrolla la exposición Tekoporã (ideal ético guaraní del buen vivir colectivo y el vivir con belleza) hasta el 13 de septiembre, bajo la curaduría del crítico paraguayo Ticio Escobar en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA). Cuenta con la colaboración de la Embajada del Paraguay en Buenos Aires, la Secretaría Nacional de Cultura del Paraguay y la Asociación Amigos del MNBA.

La exposición aborda reflexiones sobre las expresiones artísticas que sobrevivieron a la Guerra de la Triple Alianza al conmemorarse un nuevo aniversario del enfrentamiento. Reúne más de 200 obras del siglo XVII a la actualidad entre las que se incluyen objetos de santería popular y arte plumario. Provienen del Museo del Barro de Paraguay (en Asunción), del Museo de La Plata, del Museo Etnográfico Juan B. Ambrosetti (en Monserrat), del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco (en Retiro) y del Museo Pueyrredón (en San Isidro)."

domingo, 11 de febrero de 2018

LA MADRE



Hace unos años le regalé un libro de Clarice Lispector a mi vieja con la poca guita que me quedaba para comer. Lo miro con asco y me dijo: Gracias, si yo no leo.

Creo que despues le regalé un perfume y despues de eso (porque el perfume tampoco le gustó), nunca le regalé mas nada. Los libros nos quieren mas que nuestra propia sangre. Ojo al piojoi a quien uno mira y por dios sabe que razon admira.

La sangre nueva sabrá mas de nosotros que nosotros de nosotros mismos. Elevo una oracion pagana por ellos, ya que nosotros ya no tenemos cura, jaja.

La ingratitud, inclusive de aquellos que nos han apaleado con sus fracasos y su falta de educación es infinita y perfecta.
El dia que me vaya, sabré que aprendí algo y que no querré volver nunca mas a sentir el dolor inflingido por el odio de mi propia sangre.

Morirse de hambre de amor es el castigo que solo deberia darse a los condenados a la mediocridad sentimental, y a los pobres de humanidad y compasión.

Nunca escribo sobre mi madre, ya lo habrás notado. Por algo es.

sábado, 10 de febrero de 2018

HOLA, ESTAS AHI?



Si alguien lee esto, me podria decir hola? Me siento solo.

EL HORNERO



Yo constituyo mi amor
a veces con puño de hierro
desde mi casa de hornero


A veces veo la lluvia caer
y mis antepasados
que tambien estan hechos de tierra roja
mezclada con sangre obscura y semen violento
me miran desde abajo

Escrutarlos... es impío

Yo constituyo mi amor
a patadas en la cara
y la mayoria de ellas
caen en MI cara

Llamado lúmpen
lleno mis bolsillos de cigarros
ocultando el rostro en la sombra
de todos los acertijos ligeros

Quienes se hayan olvidado
recordarán
pero será solo un momento muy breve
de polvo de doscientos años
como el barro de doscientos años que cargo
en cada pluma
y entonces voltearán hacia la cocina
solo con una poca de tensión
prepararán una apurada e insulsa
taza de té
y detrás de la máscara preconcebida
flotarán en el espacio maravilloso
de el gorgeo de los
nuevos niños

FOR A STRUGGLING FRIEND, TONIGHT



Estaba pensando en voz, criastura risueña. Se que anduviste pachucho. Vos solo me das pocos detalles, porque sos noble de corazon. Ok, basta de mariconadas. Cualquier cosa que necesites, avisame. Sabes que el otro dia Estani me comentaba sobre las facturas de flan que llevé los otros dias a tu casa, no se como se corrió la voz. Estaba chocho. lo sigo pensando al Chongo, no me puedo olvidar de verlo caminar hacia retiro con sus patas largas. Sé que el va a estar bien, de todas maneras. me gusdtaria tener un split frio calor para que vengas aqui y puedas tener otra vision de tu depto, de tus cosas, de tus hermanos y primos y familia. Es lo mas importante, la familia. Extraño mucho a la mia, pero al igual que vos, sé que soy una celula en un cuerpo como vos tambien sos celula de un nucleo.. Eso vos ya lo sabes, pero reafirmo esperanzas esta noche, mariconadas mediantes, para no hacerte de psicologo. Al carajo con freud! Sujetos impersonales a veces, en esas sillas en esos batines. Prefiero la charla con mes amies. Por lo menos nos podemos incordiar de manera amable los unos a los otros. Cuanto mas alejados de la idea de institucionalizarnos, mejor me siento.. Prefiero nacioinalizarme y tratar de tender el abrazo amigo, aunque a veces fallo, porque me frustro por el ambiente foráneo que me sopapea los oidos con sonidos cacofónicos. Ok, fin de la conferencia el la conveció de Jabones Polyanna. te mando un abrazo, my friend. Perdon por el cuelgue de hoy, mi casa es una esponja y el agua me cala los huesos de bien adentro.


Post Data: La musica es lo mas. te quiero ver haciendo tus pinitos con algun teclado. podriamos hacer collages sonoros juntos. Con el cool Edit se pueden hacer maravillas, con un Casi ppedorro. Aguanten los 90's y los 80s. la gente se puede realizar con muy poco. Ademas, en lo que se refiere a notas, vos y yo, victimas del new wave y el chill out y el trip hop, somos... como putas de oido, jajajaja. Y eso es bueno.

Esto lo voy a pegar en mi Face. No te preocupes, no te voy a etiquetar. Mañana a la noche lo voy a llamar a Lu, para ver como está, si se le pasó la tristeza y el enojo, y al mediodia probablemente venga Chongo Loko a pasear por estos lares. Ojalá puedas unirtenos. necesito ver a mis amigos por un rato. podemos ir a Starshit y ver la llvizna caer, Mc café mediante.

jueves, 8 de febrero de 2018

FRANKENSTEIN MIRA A LAS JOVENES PASAR


No hay un entero
solo pedazos de mitos por aqui y por allá

efigies tempranamente rotas entre
placenta y pobreza

se ha acaudalado el nido de esa tragedia
esta lleno de huevos sangrientos y heces

coloco lo que puedo dentro de el Frankenstein de mi mayoría
de edad
miro las jovenes pasar
los redondos glúteos en los shorts de jean de moda en este verano fatal

una música extraña
o solo parecida a la muerte desde unos parlantes
cae el sol y los cuerpos bronceados y delgados
desfilan por el cemento
Plaza Francia es un funeral al que no me han invitado
solo conecto con lo grosero y con lo solemne
soy grosero porque la obligatoriedad de la fiesta me mutea
soy solemne porque las felicidades mundanas me hacen romper en sollozos

puedo dibujar y cantar y penar y beber tanto y mejor
que cualquiera
lo que no puedo hacer es contar dos mas dos
cortarme las piernas de los jeans
hundir el estomago
enderezar los dos ojos
y acariciar gatitos
y decir que estuve en Berlin

Soy la clase de tipo que se roba los ceniceros en los trenes
la clase de tipo que da propinas de veinte pesos
la clase de tipo que ama a los enfermos
y que ama ser enfermado y contagiado por todo y por todos
soy un No-Tipo
soy un Isotipo

Me amo exactamente proporciuonalmente a lo todo
que puedo de ver de bueno y malo en mi
me importa el resto
el aire
la cloaca
el humo
la tierra que veo en tu amor
el polvo
el polvo y las cenizas
la presunción de la primavera ajena
me ha hecho
un muerto vivo muy gallardo que entrevera su voz
ahi en el hueco insoportable de tu primavera

El idiota quiere partir...

El idiota quiere partir
el hermoso quiere compartir

Vivo en dos ciudades adentro de mi cuerpo
soy un solo infierno.

domingo, 4 de febrero de 2018

SOLO LOS FABRICANTES DE PUERTAS SABEN LO QUE ES TENER UN HOGAR.

A THIN AND WONDERFUL BLUE LOVE

I have expelled something from my life
Maybe my head is wrong and I blacked out with ash
the little angel wings that reached out for me
in this hell hole shitstorm

Shall I come back to life as a broken man
lost in my anger
then put me in a desert island
sand, rock, shore, a melancholic tune
fishes biting my toes
paper mermaid
my eighteen mile gaze about to crash headfirst
into the presumption
of desperate fire

For il swim back to madness to take its hand in my hand
and from my shallow cold bones
I will teach the lost ones
to love and leave that place where my frame caressed freedom
and happily lost it, I,  starving and transparent
to a thin and wonderfull blue love

The night is on.

jueves, 1 de febrero de 2018

EL VIEJO FANTASMA

Es un pueblo de monstruos
donde los fuertes se esconden entre el follaje
de esta selva inmune a la razón
y conozco a este sangre
este sangre de mi sangre
que huye de la policía y me mira desde las fotos
con su muñeca atada con un cuero perenne
no se lo van a sacar nunca
muñeca quebrada mientras huia de la policia
y ahora fuma un cigarrillo negro
con el chambergo apenas haciendole somvbra
en la mandibula cuadrada
y tiene los labios resecos y duros
como una fina linea de carne apenas
resquebrajada y en esos labios hay una expresión neutral
una expresión neutral que yo nunca pude adoptar en mi cara
debe ser por eso que abandoné cualquier humanidad
para con mi cara
pero este hombre
parado en una roca
en una foto en blanco y negro
pecho ancho y brazos fuertes
esencial del norte argentino
camisa debajo de la camisa
pantalones de vestir pulcros color beige
los ojos como ranuritas
el chermano de mi abuelo
y mi abuelo es el padre de mi padre
y mi padre tembloroso aun en una esquina
de esta habitacion su fantasma que gozna y chilla
mi padre es mi padre y mi cuerpo es mi cuerpo
y mi cara no encaja con lo que siento
y que es lo que siento?
que he cometido un crimen
que se me persigue
y me va a tapar el polvo de todas las eras
de catamarca hasta aquí
una noche cualquiera un dia cualquiera
contra la puerta de entrada
pistola en mano
escuchando
pasos

viernes, 26 de enero de 2018

LOCURA CUALQUIERA

La mia es una locura cualquiera
se me llenó el disco rigido y ahora va en rojo
girando por algún cielo sin Dios
mis pensamientos amarillos como una tormenta
de azafranes
y en el medio de ese vórtice
por ahi anda mi corazón soñador
funcionando entre resoplos y ayes
son resoplidos del pathos de el campo cardíaco
exasperados
y ayes muy elongados
casi hasta el fin de todas las noches azules
y cuanto mas me miro en el espejo
la cara congestionada
el cuello de la camisa asfixiandome
mas me doy cuenta de las cosas
que desconozco y estoy partido en la cruz:
de que no he respirado mas de dos veces la montaña
gigante que me aplacará
Sueños con esos dias donde el monte me tome de la cabeza
y me bese en la boca
y ponga mi alma ya quieta
en el fondo de un tibio estero
en las fauces de la suavidad
en ese gentil reproche de las voces de las respuestas

lunes, 22 de enero de 2018

EN EL FUTURO



El furturo será rollizo o exangüe, mirará Netflix y no sufrirá de angustias.

El futuro será homeopático y espástico y la gente nacerá con largos dedos para usar grandes celulares y meterle el dedo en el c... a los gatos.

El futuro será hidropónico y los fumadores de tabaco serán los revolucionarios contra un sistema hecho de joviales monstruos.

En el futuro del mañana que ha comenzado hoy mismo, la revision del ayer sera un oprobio imperdonable para las subcriaturas debajo de la tierra.

En el futuro, cada rata tendrá un nombre y una cinta rosa alrededor de su cuello, y aquellos que amen intensamente serán castrados y puestos en celdas de un verde intenso junto con la oreja de Van gogh en un vaso con cerveza.

En el futuro, la gente estrá tan irritada por las mas minimas boludeces que naceran con una tercer ceja en la frente.

En el futuro me encontrarán muerto en la tierra y verán que el papel no me importaba demasiado, ni el acero, ni los ceniceros.

En el futuro te encontrarán muerta a los 16 años, lamiendo un helado de vainilla, jurando que nunca te volverías vieja, evaporada por una nueva moda.


En el futuro alguien va a estar tomándote el pulso sin resultado alguno, mientras sonries.



Dibujo: "New Man", por EI Lissitzsky

domingo, 21 de enero de 2018

COMO CARDO SALVAJE



Que tentáculo

que miasma

que caricia!

que taza vacía

que rayo láser infinito en el espacio

que perro que ladra no muerde

Como un cardo, 
salvaje, hidrópico por dentro
y doliente por fuera!

ORIENTE EXTREMO

Los loquitos
desangrándonos en la nieve con el corazón
afuera del pecho, como un globo
púrpura

Derrite la nieve, viajero de la fragancia inestable
de la consecuencia

Tus hermanos te esperan
partidos al medio en opiniones
con la rótula engrasada
huyendo hacia el lado que no es

Mira mis manos
estan hechas de agua pesada
de humo en el horizonte de el Oriente extremo

Ya no nazco
espero en pozo de zorro
escuchando las noticias de dulce de leche
hinchando mi osamenta hasta la tierra
inflando mis venas terrosas
acaparando osadía partido 
por el miedo
liberando célula sobrante
anidando cariños
como quien ordena 
las medias
en un vieja y primorosa
gaveta con el gañote 
asfixiado por 
todos los tiempos 
en el tiempo


viernes, 19 de enero de 2018

FRESQUITO PARA CONSUMO


jueves, 18 de enero de 2018

BABY FOR YOU I WILL CONQUER THE WORLD -




Conocí a cristo a la salida de una sociedad de fomento /Tenia pantalones caki de vestir, un pulover, casi sin pelo, la cara como un papiro reblandecido por mil siestas entre naftalina y reecuerdos, la guardia viaja tatuada en las manos artriticas aferrandose a una vieja radio a transistores y escuchaba algo que nunca me dijo que era, y yo nunca le poregunté, porque con los dioses no se jode porque cuando se ponen tristes, te fulminan de un rayo, y todo tu barrio desaparece.

martes, 16 de enero de 2018

TRACTOR, DANOS UN POEMA

Tractor danos un poema
estamos cansados hemos perdido siete mares
y un océano en el bolsillo
danos un poema para callar los tambores
danos un respiro con un aliento de perro seco

Tractor
danos un poema porque a mansalva se nos
ha llenado la garganta con la arena mas guresa
y cuando fuimos a por las llaves del burgo
nos pusieron estampilla en la rótula
y a la silla nos mandaron, Tractor, a la silla

Con un solo poema se caerán todos los muros
de la ciudad
y aquella última lágrima que lloramos y juramos nunca
derramar sobre este estadío de enfermedad
volverá adentro de nuestras calaveras para no molestar nunca mas

Tractor, danos unas palabras a los mendigos
danos un poema y la Tierra se hará verde de vuelta
y volveremos a contarnos estas cosas
de entre los muertos

viernes, 12 de enero de 2018

MIERCOLES 10 DE ENERO, 2017

Librero hablando acaloradamente por telefono: "Yo me voy a ir para que no me forreen mas, vendo el doble que el otro!". Cuelga. Tiene perlas de sudor en la frente y en la parte de arriba de la calva. Le digo: "Si necesitas gente para atender...". Me explica que habla así en ese tono con el dueño casi todos los dias. Ahora va a atender el OTRO local, pero antes va a tratar de darle con un palo en la cabeza. "ESTE!", dice, y saca un tarugo de cuarenta por cinco con mugre en una punta de abajo de una pila de libros. "ES EL QUE LE DOY A LOS QUE AFANAN LIBROS! Y LA MAYORIA SON MUJERES!" "MUJERES?, ME JODÉS..." "SI, VIEJAS!" "LAS PUEDO VER A OCHENTA METROS Y SÉ QUE LIBROS SE VAN A AFANAR!". Sigue hablando, yo miro el palo de vez en cuando y el libro que espero que me envuelva para regalo. El tipo lo mete en una bolsa, en una bolsa de plástico de la LIBRERIA DE ENFRENTE. Un tema de remoción de propiedad con motilidad ecupénica. Ahora tiene dos salarios. De repente ya no tengo ganas de vender libros de saldo en Corrientes. Pienso, este tipo no sabe que cuando trabajaba en la OTRA libreria yo era el que embolsaba magazines porno y libros de ciencia ficción de Bruguera con descuento de cinco dedos en la década del noventa. Mi piel era blanca, nadie pensaba mucho en el cáncer, en cañerias pinchadas, en el Alzeihmer, o por lo menos yo. No me da verguenza. Me complace pensar esto. Uno hace lo que hace y lo que hace lo tiene que hacer bien. Ya lo dijo Alberto Castillo: los mejores libros son los que nos regalan o los que nos robamos. El tipo ese con las perlas de sudor en la cara, cuarenta de térmica, chomba blanca, fotos de la hija en el celular, fotos de el cierre de la otra libreria. Siento compasión azul y asfixiada por él y por mí. Mas por mí: el tiene el palo y sabe que hacer con el. Yo el mio lo tengo escondido.